domingo, 26 de octubre de 2008

De lo Público a lo Neoliberal: A propósito del Plan de Infraestructuras 2007-2011

La Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid ha decidido poner en marcha un modelo de concesión administrativo, en cuatro nuevos hospitales en las localidades de Móstoles, Torrejón de Ardoz, Collado Villaba y Carabanchel. Este plan de infraestructuras será financiado por las empresas adjudicatarias que gestionarán los centros hospitalarios, con soporte en la financiación de capital público y privado. Por Laura Álvarez Francisco

El plan de infraestructuras 2007-2011, constituyó uno de los pilares básicos de la candidatura de la actual presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre. Desde su reelección en la región, la edil popular planteó la sanidad como tema de abordaje primario en sus comicios electorales.

El objetivo prioritario de este modelo de concesión administrativo es la consecución de cuatro hospitales en las localidades de Móstoles, Torrejón de Ardoz, Collado Villalba y Carabanchel, 55 centros de salud, así como la reforma de algunos de los hospitales más importantes de la capital española; La Paz, Ramón y Cajal, Gregorio Marañón y el 12 de Octubre. Este último propósito, según el director general de Hospitales de la Comunidad de Madrid, llevaría a una mejora en la gestión de estas instituciones públicas, que desde sus comienzos, ha tenido problemas en cuanto a su planificación y funcionalidad, según su opinión. (Noticias relacionadas, Diario Médico, "Madrid. Un poco de luz sobre el sistema de Infraestructuras 2007-2009", texto en español)

Para el Consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Juan José Güemes, este modelo de concesión mixta no es una novedad, ya que otras administraciones ya son pioneras en estos términos. Un sistema sanitario que pretende añadir valores y capacidades con la ayuda de las entidades privadas, así como potenciar el crecimiento y desarrollo de las instituciones sanitarias en Madrid.

Los cuatro hospitales tendrán una gestión mixta, pública y privada. Las empresas adjudicatarias, sobre todo, constructoras, financian el capital necesario para las instalaciones, el mantenimiento, el equipamiento tecnológico, así como la gestión de los servicios residenciales no sanitarios y la asistencia especializada. Las únicas competencias dependientes de la Consejería de Sanidad serán la elección de los médicos y el personal de enfermería. Esta ambición sanitaria propone una nueva concepción de los sistemas públicos que por un lado, mantendrán la asistencia pública y gratuita, y por otro, pretende descongestionar las listas de espera de la seguridad social y ofrecer un servicio de calidad con profesionales cualificados y una organización más eficiente, tal como postulan los políticos populares de Madrid. (Noticias relacionadas, Diario Médico, "Güemes defiende la gestión privada como método para alcanzar la máxima expansión de la sanidad pública", texto en español)

La Consejería de Sanidad pagará un canon o alquiler a las empresas adjudicatarias para la puesta en marcha de este proyecto con una cesión de treinta años, en los cuales la gestión pasará a ser exclusiva de las empresas privadas, y no del gobierno regional.

Un modelo de concesión administrativo que tiene como referencia las comunidades autónomas de Cataluña y Valencia. La Comunidad Valenciana, puso en marcha esta iniciativa en el año 2000, en el Hospital de Alcira. Sus bases están fijadas en la prestación privada, el capital público destinado al canon de las empresas que gestionan el proyecto, y a un control público de la gestión por parte de la Consejería de Sanidad.

La visión del director gerente del Hospital de Alcira, Alberto de Rosa Torner, muestra una percepción unida a la experiencia de un proyecto ya desarrollado, y que según plantea este gestor, denota las ventajas tanto en relación con la Administración, que disminuirá los altos costes necesarios en el sector sanitario, como por parte de los profesionales y ciudadanos que verán reducidas las demoras y una mejora de las instalaciones de la actual sanidad comunitaria, así como las planes de formación y de incentivos para el personal sanitario.

La propuesta vinculada a la Consejería de Sanidad y la Comunidad de Madrid versa en la formulación de hospitales públicos modulares y con mayor percepción de crecimiento atendiendo al aumento en el índice poblacional de Madrid durante la última década. La diferencia de este modelo neoliberal, con respecto a la política vigente en cuanto al control y coordinación de los centros hospitalarios, difiere en la financiación.

Hasta aquí el planteamiento de esta polémica sanitaria que afecta directamente a la visión política de un problema fundamental de servicio público de los ciudadanos: la Sanidad. La crisis económica de tan latente y acerada actualidad contribuye a contraponer esta visión denominada neoliberal con otras circunstancias de la vida económica y social.

EL CONTRAPUNTO A LA REFORMA SANITARIA

El plan de infraestructuras 2007-2011 en cuanto a la nueva forma de gestión de los cuatros nuevos centros a construir en la comunidad madrileña no ha dejado indiferentes a los sindicatos de Comisiones Obreras (CCOO), y Unión General de Trabajadores (UGT), quienes han manifestado su rechazo ante un modelo de financiación que vulnera los derechos adquiridos por los ciudadanos tanto y cuanto fomenta la sanidad privada, generando más desigualdades y una desorganización dentro de la sociedad actual.

La portavoz de la Comisión de Sanidad de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAUM), Gloria Cavanna, aseguró que tanto a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, como al Consejero de Sanidad, “no les interesa la salud de los ciudadanos, sólo el negocio”. (declaraciones recogidas del diario El Economista -formato digital-, a 22/09/2008, texto en español)

Unos argumentos que son apoyados por los sindicalistas que alertan sobre la pretensión de convertir la sanidad pública en una actividad lucrativa que genera incertidumbre dada la situación de crisis económica actual.

El portavoz de Sanidad de la Federación Socialista Madrileña , Eusebio González Jabonero, insistió en una política sanitaria universal y de calidad para todos los ciudadanos. El portavoz añade la necesidad de un debate en el que se exponga a opinión pública la forma de contrato con empresas privadas para la gestión de servicios públicos, ya que es necesario un estudio de viabilidad para plantear un plan de infraestructuras como el presentado por el grupo popular en la Comunidad de Madrid.

Sin embargo, el Partido Socialista de Madrid insta a la presidenta regional, Esperanza Aguirre, y al Consejero de Sanidad, Juan José Güemes a justificar las zonas determinadas para la construcción de los cuatro hospitales previstos, ya que la contratación de centros especializados, como sería el caso del preestablecido en la localidad de Torrejón de Ardoz, necesita de un mapa sanitario con carácter previo antes de la iniciación del proceso de urbanización.

Unos presupuestos que suman cada día tanto aliados como detractores a esta nueva propuesta política del gobierno popular de Esperanza Aguirre. En la Comunidad de Madrid continúa el debate sobre la financiación de la sanidad; un discurso que expone las ventajas e inconvenientes de los criterios de dos visiones políticas diferentes, las que oponen a la derecha e izquierda, no solamente en España , sino en otros países, cuestión además que está siendo objeto de polémicas y revisiones en este contexto de crisis económica global..

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Presentación de Enmienda, Carmen Sánchez Carazo, Grupo municipal socialista

"La Sanidad Madrileña como arma política", Elena Moral Pavo, Secretaria del Sector de Sanidad en CSIT UNION PROFESIONAL

A continuación ver el vídeo de la inauguración del nuevo Hospital del Sur en Parla, discurso de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre (duración: 4min 48seg, audio en español)