lunes, 24 de noviembre de 2008

Raquel Collado, 33 años de intensa vida profesional como anestesista

La anestesia es para muchos enfermos uno de los mayores motivos de preocupación a la hora de someterse a una operación quirúrgica. Las controversias continúan y los pacientes siguen desconfiando de esta práctica médica. Para aclarar algunos de estos aspectos hemos querido conocer la opinión de una profesional de la medicina, Raquel Collado Gutiérrez, anestesista de cirugía cardíaca infantil, en el hospital público Ramón y Cajal de Madrid. Por Laura Álvarez Francisco

1- ¿Son los métodos anestésicos y analgésicos utilizados a día de hoy en los hospitales modelo de confianza y seguridad para los pacientes que se enfrentan a una operación?
Por supuesto. La anestesia se administra en los hospitales por profesionales médicos con 4 años de formación en la Especialidad. Tanto los fármacos como los sistemas de monitorización y las máquinas de anestesia (respiradores) son producto de años de investigación clínica y biomédica, probados en miles de casos clínicos. Cuando un paciente “no resiste la anestesia” y se produce un incidente durante una intervención, suele deberse a una complicación por su patología y no a un problema derivado del acto anestésico en sí. Yo, en los 33 años de trabajo en esta especialidad no he conocido a nadie que no “resistiera la anestesia”.

2- Elegir entre anestesia regional o general es determinante para el profesional médico y condicionante para la evolución perioperatoria del enfermo. ¿Cuáles son algunas de las ventajas o inconvenientes tenidas en cuenta por el anestesiólogo para tomar esta decisión?
Bueno, el tipo de anestesia indicada para cada acto quirúrgico depende de cada tipo de intervención y de cada tipo de paciente. En general, la anestesia regional se elige en la cirugía sin ingreso o ambulatoria y en técnicas sin relajación muscular; por ejemplo en intervenciones en extremidades, en oftalmología, en algunas técnicas no invasivas y cirugías de duración media o corta. Este tipo de anestesia mejora y disminuye el tiempo de recuperación y la estancia en el hospital. Sin embargo, no es aplicable en grandes intervenciones abdominales, ni en cirugía torácica, ni en neurocirugía, ni en pacientes con un grado de ansiedad o de temor muy elevados, ni en cirugía infantil, y en general en ninguna intervención que necesite colocar al paciente en posturas incómodas. Siempre se busca ante todo el confort y la seguridad del enfermo.

3- ¿Cuáles son los objetivos fundamentales de la evaluación preanestésica?
Conocer el estado de salud del paciente, las enfermedades previas que pueden influir en el acto anestésico, la medicación que toma, su analítica reciente, etc. Y además y muy importante, informarle del acto anestésico, resolver sus dudas y recabar su consentimiento para llevar a cabo el procedimiento.
· Para más información sobre las "Controversias de la evaluación preanestésica", Dr. Hernán Pacheco Flores, Anestesia web (texto en español)

4- La evaluación del dolor ha sido uno de los aspectos clínicos más investigados. ¿Cuáles son las maneras de valorar actualmente las escalas de dolor en los pacientes?
La evaluación del dolor es muy difícil. El dolor es algo subjetivo y diferente en cada paciente. Hay muchas escalas basadas en datos objetivos y en observaciones de respuestas individuales como la frecuencia cardiaca, la tensión arterial, la dilatación de las pupilas, la sudoración, la agitación, etc. Pero la manera de percibir el dolor depende de factores tanto físicos como psíquicos y ambientales, así como educativos. No es lo mismo el dolor para una persona educada en el sufrimiento que para alguien acostumbrado a manifestar sus emociones. O por lo menos no lo viven igual. En cualquier caso, en el tratamiento del dolor, es mejor pasarse que quedarse corto. Ya no se prescriben los tratamientos para el dolor “si precisa”; esperando a que el paciente manifieste dolor o disconfort para administrarle la analgesia. Ahora, los analgésicos se administran de forma pautada a intervalos regulares de tiempo, dejando una reserva a demanda del paciente por si lo programado no fuese suficiente.

5- El anestesista moderno es actualmente considerado como un médico dedicado a los cuidados perioperatorios, ¿Esto supone para los profesionales nuevos escenarios de actuación a parte del habitual como es el quirófano?
Claro. Desde hace unos años el anestesiólogo atiende, además del aspecto anestésico en sí, la evaluación preanestésica y los cuidados postoperatorios, bien en las denominadas URPAS (unidades de recuperación postanestésica) o en las UCIS (unidades de cuidados intensivos) postquirúrgicas. Además, se ocupa del tratamiento del dolor agudo y en muchos hospitales es el encargado de las unidades de dolor crónico. La figura del anestesiólogo es la de un médico polivalente, un poco “chico para todo”: acude a las urgencias extremas intrahospitalarias para reanimar a los pacientes, canaliza vías venosas o arteriales, pauta analgésicos en algunos pacientes hospitalizados, etc.

6- Hoy en día se plantea en la medicina privada sobre quién debe hacer la valoración preoperatoria del paciente quirúrgico. ¿Por qué debe ser el anestesiólogo?
Porque es él el encargado de cuidar del paciente de manera integral durante el acto quirúrgico. Porque es el que sabe qué hacer para que el acto quirúrgico sea lo menos lesivo para el enfermo, sea cual sea su estado previo de salud. Y porque los demás especialistas desconocen todo lo relacionado con la anestesiología, siendo el anestesiólogo el único que sabe qué parámetros deben ser evaluados en un paciente que va a someterse a una intervención.

7- En su opinión, ¿Cree usted que la aparición de la analgesia epidural ha cambiado el pensamiento de las mujeres a la hora de parir sin dolor?
Desde luego. Casi ninguna mujer quiere ya “parir con dolor”. Y me parece estupendo. Al disminuir el sufrimiento, se permite a la madre disfrutar más del hecho de traer a su hijo al mundo, en lugar de sufrirlo como un castigo. Lo que ocurre es que la anestesia epidural no convierte el parto en algo completamente indoloro. Ahora, muchas mujeres demandan del anestesista no sentir nada en el momento de dar a luz. Y eso desde el punto de vista de la práctica médica no siempre es recomendable. Por otro lado, existen las mujeres que prefieren el parto natural, sin ayuda médica salvo caso de complicación. Cada mujer es libre de elegir, pero, desde mi punto de vista, los beneficios de la anestesia epidural en el momento del parto son evidentes.
A continuación se muestra un vídeo sobre la anestesia epidural (duración: 3min50seg, audio en español)



8- En Madrid, la Consejería de Sanidad ha propuesto la concesión administrativa de algunos hospitales públicos. ¿Debe ser la sanidad, en su opinión, una cuestión política-económica, antes que una necesidad social sin distinción ideológica?
Por supuesto que no. La sanidad es siempre una necesidad social. Una buena sanidad es un derecho de los ciudadanos y es obligación de los poderes públicos proporcionársela. Cuando se hace de la sanidad una cuestión política o económica, se convierte en un negocio, pierde rápidamente su sentido y se deteriora su calidad. La salud no debería ser un negocio, nunca. La actual política sanitaria de la comunidad de Madrid, con sus criterios económicos y electoralista, está consiguiendo desmantelar la salud pública de este país, que era un modelo y una de las mejores del mundo. Y eso es una pena y una pérdida irreparable para todos los ciudadanos. (Para leer más acerca de la concesión administrativa de los hospitales públicos en la Comunidad de Madrid, consulte la noticia publicada en este mismo blog, "De lo público a lo neoliberal: a propósito del Plan de infraestructuras 2007-2011", texto en español)

· Para más información sobre la Sociedad Europea de Anestesia Regional y Tratamiento del Dolor, ESRA (texto en español)
· Consulta la
Revista de la Sociedad Española del Dolor (texto en español)
· Para más información sobre la
anestesia epidural (Institut Marquès, texto en español)
· Para cualquier duda sobre algún término médico puede consultar la Enciclopedia médica, Vademecum.com


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